“Se prendió el cerro”, dirían por acá. Y es que la noticia que dio Morena el pasado 28 de septiembre movió, y bastante, el tablero político de Chihuahua.
La designación de Cruz Pérez Cuéllar como coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Chihuahua dejó fuera a Andrea Chávez, quien durante meses había construido una presencia política rumbo al 2027. Morena dio por concluido su proceso interno y presentó a Pérez Cuéllar como su coordinador.
Pero aquí es donde comienza lo verdaderamente interesante. Porque el anuncio del 28 de septiembre no parece haber cerrado la discusión, la abrió todavía más.
En el evento estuvieron las dirigencias de Morena y del Partido Verde, pero no el Partido del Trabajo. Y apenas un día después, el PT fijó una postura que cambió la lectura del escenario, dejó claro que no participó en la medición realizada por Morena y, por esa razón, no acompañaba el anuncio.
El argumento del PT es basicamente “Nosotros tenemos otros datos” como ya es costumbre, y que la decisión anunciada corresponde al proceso interno de Morena y todavía no representa una definición de la coalición Morena-PT-PVEM. El partido sostiene que existe una mesa técnica en la que deberán establecerse reglas, metodología y encuestas para comparar los perfiles de las tres fuerzas políticas.
Y aquí aparece la pregunta que seguramente muchos chihuahuenses se están haciendo:
¿Entonces Cruz Pérez Cuéllar ya es el candidato de toda la alianza? La respuesta, al menos por ahora, es que no está cerrado bajo los términos planteados por el PT. Y esto coloca nuevamente a Andrea Chávez en el tablero.
El PT ha mantenido abierta la posibilidad de impulsarla, mientras Morena ya tomó una decisión interna a favor de Pérez Cuéllar. Incluso se ha reportado que el Partido del Trabajo mantiene abierta la posibilidad de que Chávez sea su carta para Chihuahua.
Así que, más que un punto final, lo ocurrido el 28 de septiembre puede ser apenas el primer capítulo de una negociación política mucho más amplia y tensa.
Por un lado, tenemos a Cruz Pérez Cuéllar, quien cuenta ya con el respaldo de Morena y cuyo nombramiento fue acompañado por el Partido Verde. Por otro, Andrea Chávez conserva un espacio dentro de la discusión a través del PT.
Y en medio está una alianza que tendrá que demostrar si puede ponerse de acuerdo cuando llegue la hora de tomar la decisión definitiva. Porque una cosa es competir internamente y otra muy distinta es construir una candidatura común. Mientras tanto, en la otra esquina del tablero también hay movimiento.
Marco Bonilla ya encabeza al PAN en Chihuahua, y el escenario hacia 2027 comienza a tomar forma. A ello habrá que sumar las conversaciones que puedan darse entre PAN y PRI y la posibilidad de que el priismo decida competir nuevamente en solitario.
En el PRI tampoco faltan nombres que podrían entrar a la conversación, entre ellos Alex Domínguez y Tony Meléndez. Así que no nos engañemos, todavía falta mucho para la elección de 2027. Lo que estamos viendo apenas es el acomodo de las piezas.
Morena tiene que resolver su relación con sus aliados. El PT tendrá que decidir hasta dónde llevará su postura. El Verde tendrá que definir su papel. PAN y PRI tendrán que determinar si caminan juntos o separados. Y cada partido tendrá que resolver quién será su carta para encabezar un proyecto rumbo a la gubernatura.
Lo único seguro es que el tablero ya se movió. Y si algo nos ha enseñado la política chihuahuense, es que entre el primer destape y la boleta electoral pueden pasar muchas cosas.
Así que, amigo lector, si hoy fueran las elecciones para la gubernatura de Chihuahua en 2027, ¿por quién votaría usted?
Se lo dejo de tarea. Nosotros seguiremos mirando más allá del discurso, siempre Bajo la Lupa.













































