Veracruz.- José Ángel, un bebé de apenas dos años, murió ahogado en la alberca de su casa cuando su mamá se metió al baño.
Al salir, la mujer observó a su hijo en el agua, por lo que de inmediato lo sacó para intentar reanimarlo. Al no poder hacerlo pidió ayuda a los vecinos, quienes pusieron al niño en la banqueta para darle primeros auxilios.
Otros vecinos llamaron al número de emergencias. Al llegar, paramédicos determinaron que el bebé ya no contaba con signos vitales.
Agentes de la Policía Ministerial llegaron al domicilio para realizar el levantamiento del cuerpo, mientras otros familiares acudieron al lugar.
Autoridades exhortan a extremar precauciones con menores cerca de cuerpos de agua, incluso dentro del hogar.



