México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó que exista riesgo para el país o para Morena tras la entrega a las autoridades de los exfuncionarios sinaloenses Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública, y Enrique Alfonso Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas.
Durante la mañanera, la mandataria acusó a políticos del pasado, intelectuales y medios de comunicación de orquestar una “campaña mentirosa” al señalar a su administración y a Morena de ser un “narcogobierno” o un “narcopartido”. Afirmó que dichos señalamientos provienen de personajes que “añoran los privilegios del pasado”.
Sheinbaum sostuvo que su gobierno “gobierna para el pueblo de México” y contrastó su gestión con los 36 años de administraciones anteriores, a las que vinculó con grandes intereses económicos nacionales y extranjeros.
También arremetió contra periodistas e intelectuales, a quienes llamó “las plumas del viejo régimen”. Señaló que fueron cooptados desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari y que en su momento “hablaron maravillas” de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública hoy preso en Estados Unidos.
Sobre los exfuncionarios de Sinaloa, minimizó el impacto y dijo que se trató de una decisión individual. Reiteró que no hay motivo de alarma para la estabilidad del país ni para Morena, y acusó a la oposición y a sectores de la prensa de carecer de sustento.











































