Hoy te hablo como mujer de 59 años.

Como alguien que ha trabajado, aprendido, caído y vuelto a levantarse.

Hoy, gracias a Dios, cuento con tres fuentes de empleo en mi vida: uno en el que estoy por

jubilarme, otro que me da estabilidad y alegría administrando un negocio, y un tercero

que apenas estoy construyendo: mi oficina de consultoría.

Y te soy sincera… esto no siempre fue así.

Hubo un momento en el que yo misma me preguntaba:

¿Para qué seguir preparándome?

¿Vale la pena seguir estudiando?

Hace apenas unos días me titulé de mi segundo doctorado. Y hoy entiendo que cada

esfuerzo tenía un propósito, aunque en ese momento no lo viera, y muchos de mis amigos

y amigas de mi edad y jóvenes me dicen ¿Para que estudias otro doctorado?

Definitivamente no estas bien Elvira! riéndose me lo dicen.

Pero este mensaje no es solo para hablar de mí. nuestra edad que viven con miedo.

Es para hablar de muchas personas de

Miedo a salir de su empleo fijo.

Miedo a empezar algo nuevo.

Miedo a atreverse.

Y es válido… porque cambiar da incertidumbre.

Pero también es necesario decirlo: todo cuando sabes que puedes dar más.

quedarse en lo seguro no siempre es lo mejor, sobre

Nuestra edad no es un límite… es una ventaja. Tenemos experiencia, criterio, aprendizaje…

tenemos historia. Y eso vale más que cualquier miedo.

No se trata de dejar todo de un día para otro.

Se trata de empezar… poco a poco.

De abrir una puerta.

De intentarlo.

Porque el mayor error no es fallar… es no haberse atrevido.Hoy quiero decirte algo con toda certeza: pero el crecimiento también.

la estabilidad es importante, sí…

Y nunca es tarde para construir algo nuevo, empezar.

para descubrir otra versión de ti, Hazlo con miedo… pero hazlo.

Porque la vida no se acaba a los 50 o a los 60… a veces, apenas ahí comienza.

Autor

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here