El Hantavirus no es una enfermedad nueva. Se transmitió por primera vez de roedores a humanos entre 1951 y 1953 durante la guerra de Corea, y desde entonces ha sido identificado en distintos continentes.
Según la Harvard Medical School, es una enfermedad de origen roedor que afecta pulmones, corazón y riñones. La variante de los Andes, ANDV, es la única que se transmite entre humanos, pero requiere contacto muy cercano y prolongado en espacios reducidos, como ocurrió con pasajeros del crucero MV Hondius en abril de 2026.
La sintomatología varía por región. En América causa problemas cardiopulmonares: tos, dificultad respiratoria, acumulación de líquido en pulmones e insuficiencia circulatoria. En Asia y Europa afecta principalmente riñones. Los síntomas aparecen entre 1 y 8 semanas después del contagio e incluyen fiebre, dolor de cabeza, muscular y abdominal.
Es difícil de detectar temprano porque se confunde con influenza, covid-19, neumonía viral, dengue o sepsis. No existe cura específica, pero se recomienda bloquear el acceso de roedores en casa, usar cubrebocas N95, guantes al limpiar heces u orina de roedor, y lavarse las manos con frecuencia.
Hasta ahora, Oceanwide Expeditions reporta 3 pasajeros muertos, 1 en estado crítico y 4 o 5 con síntomas leves. Los casos no son numerosos, pero la letalidad de la variante de los Andes alcanza el 50% en algunos brotes.











































