Chihuahua.- La gobernadora Maru Campos negó que el Gobierno del Estado vaya a realizar despidos masivos como consecuencia de los recortes en las participaciones federales y aseguró que no se afectará el ingreso de las familias chihuahuenses.
La mandataria afirmó que su administración priorizará la protección de los trabajadores estatales, pese al contexto económico y a las presiones derivadas de la inflación y el aumento en los precios de la canasta básica.
Campos también descartó la posibilidad de reducir salarios como medida para enfrentar la situación financiera, al señalar que existen otras alternativas para ajustar el gasto público sin afectar directamente a los empleados.
Finalmente, sostuvo que los despidos no son la única opción para sanear las finanzas estatales y advirtió que una medida de ese tipo tendría un fuerte impacto social.












































