Esta semana recibí una llamada de uno de mis mejores amigos, y compañero de trabajo, a media mañana; sí, el mismo que me recomendó la serie Envidiosa, ahora me hablaba para decirme que tenía que escuchar una canción y escribir mi opinión acerca de la misma y de su temática en este espacio.
Me dispuse a buscar la canción en Spotify, poner su letra (ya que al escucharla por primera vez muchas partes no le entendí) e investigar acerca de la intérprete de esta pegajosa canción. Lo primero que llamó mi atención en el nombre de la canción es que, en lugar de utilizar el signo de interrogación, la autora colocó un signo de admiración. De acuerdo a mi búsqueda por Internet, Raye es el nombre artístico de Rachel Agatha Keen, cantante y compositora londinense nacida en 1997, que mezcla R&B, pop, soul y jazz y quien en septiembre de 2025 lanzó la canción “Where Is My Husband!”, primer sencillo de su segundo álbum, un tema que combina pop con tintes de big band para hablar, sin rodeos, del anhelo, la impaciencia y la presión emocional que rodean la búsqueda del “hombre ideal”. Más allá de su estilo vibrante y teatral —visible incluso en su colorido video musical, donde persigue la sombra de un hombre inalcanzable— la canción se ha convertido en un eco generacional para muchas mujeres que, rondando los 30 y 40 años, siguen preguntándose si existe realmente ese compañero perfecto que la cultura les prometió
En “Where Is My Husband!”, Raye expresa lo que muchísimas mujeres alrededor de mi generación nos hemos hecho: ¿dónde está ese amor que prometieron las telenovelas juveniles de los 90’s y las películas románticas de Drew Barrymore y que, por alguna razón, no termina de llegar? Algunas, como yo queridos lectores, ya estamos en “la segunda vuelta”; es decir, ya pasamos por un matrimonio y no funcionó, así que hemos vuelto al ruedo después del divorcio y la sanación (espero) del proceso de duelo. Y esto no solo nos pasa a las mujeres latinas, que de por sí somos románticas y dramáticas; no. En un país o en otro, el sentimiento es universal: la sociedad continúa vendiendo la idea de que, para “cierta edad”, una mujer “debería” haber encontrado ya a su esposo. Si no lo ha hecho, pareciera que está fallando en un examen que jamás aceptó presentar y que, en voz de algunas de nuestras tías, terminaremos sooooolas (léase con tono de lamento).
Lo fascinante de Where Is My Husband! es la manera en que convierte esta presión en una mezcla de humor, vulnerabilidad y exigencia emocional. La voz de Raye, dueña de una teatralidad poderosa, interpela a ese “marido” hipotético no solo preguntando dónde está, sino también exigiendo explicaciones: ¿por qué tarda tanto?, ¿por qué prueba su paciencia?, ¿por qué no aparece ya en su vida? Aunque la canción no reproduce una tragedia amorosa, sí desnuda el agotamiento de muchas mujeres que hemos invertido años en búsquedas que, a veces, se sienten más como trámites que como descubrimientos y que, al final nos hacen reforzar la idea que más vale solas.
Lo que vuelve este tema tan pertinente es que no se limita a exponer la frustración romántica, sino que también critica la narrativa cultural del “príncipe azul”. Aquella que sigue vigente, aunque disfrazada de modernidad. Me atrevo a tomas la voz de mis contemporáneas y afirmas que las mujeres de 30 y 40 años ya no buscamos un salvador; buscamos un compañero real, imperfecto, presente, con inteligencia emocional y la capacidad de ir de la mano con el ritmo de nuestras vidas.
Te invito, querido lector, a escuchar esta canción si aún no lo has hecho. Si no la entiendes porque está en inglés, la tecnología nos facilita las cosas porque puedes encontrar la letra traducida. O bien, sírvase la columna del día de hoy para motivarte a concretar uno de tus propósitos de este año, si éste fue el de (por fin) aprender inglés. Así que, después de dejar tu comentario sobre mi opinión de este jueves, ve al Facebook del Cecati Delicias y dale un vistazo a los nuevos cursos de inglés que tenemos para cualquier persona mayor de 15 años.



