El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que cualquier nación que proporcione armas militares a Irán enfrentará aranceles inmediatos del 50% sobre todos los productos exportados a territorio estadounidense. La advertencia se produjo pocas horas después de que Washington y Teherán acordaran un alto el fuego de dos semanas, lo que añade un nuevo elemento de tensión a la frágil tregua.
La publicación de Trump en Truth Social no especificó qué marco legal utilizaría para imponer los aranceles. En febrero, la Corte Suprema anuló su intento de aplicar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para establecer tarifas globales, al considerar que había excedido sus facultades.
China y Rusia están en el foco de las acusaciones, ya que han apoyado a Irán en el desarrollo de su capacidad militar mediante el suministro de misiles, sistemas de defensa aérea y tecnología estratégica. Pekín y Moscú han negado haber entregado armas recientemente, aunque las acusaciones contra Rusia persisten.
Trump mantiene vigentes aranceles contra productos chinos por prácticas comerciales desleales bajo la Sección 301, que se remontan a su primer mandato. Podría recurrir a este mecanismo para ampliar las tarifas, aunque requeriría un proceso de notificación pública antes de entrar en vigor.
La tensión comercial entre Estados Unidos y China podría intensificarse con este nuevo arancel, especialmente en un momento en que Trump se prepara para viajar a Pekín y reunirse con Xi Jinping con el objetivo de consolidar una tregua comercial entre las dos mayores economías del mundo.












































