
La organización de defensa de animales PETA ha demandado que el mono japonés Punch, de siete meses, sea trasladado a un santuario debido a que sufre un trauma derivado del cautiverio y el aislamiento en el zoológico de Ichikawa, Japón.
Punch se volvió viral por su vínculo especial con un peluche de orangután, que se convirtió en un sustituto materno después de ser rechazado por su madre al nacer. La organización animalista afirma que el mono debería crecer en un grupo familiar unido y no en un zoológico, donde busca consuelo en un juguete en un entorno de cemento.
El jefe de PETA Asia, Jason Baker, comparó el caso con otros animales virales y señaló que la fama en internet es pasajera y solo contribuye a alimentar un círculo vicioso en el que los zoológicos crían y exhiben bebés de animales para impulsar la venta de entradas.
El zoológico ha estado envuelto en polémica después de que se difundieran videos que mostraban a Punch siendo intimidado por otro macaco. El zoológico defendió el incidente como un proceso normal de socialización de la especie.










































