Queridos lectores durante los últimos escritos se ha hablado de lo maravilloso que funciona nuestro cuerpo, pero ¿qué ocurre cuando comenzamos a descuidarlo? ¿Qué sucede cuando no llevamos una dieta balanceada o cuando consumimos bebidas alcohólicas sabiendo que pueden dañar directamente uno de los órganos más importantes de nuestro organismo?
Recordemos que la célula es la unidad base funcional y estructural de nuestro cuerpo. Un conjunto de células forma tejidos; los tejidos conforman órganos; y los órganos, a su vez, integran aparatos y sistemas que trabajan en perfecta coordinación. Somos el resultado de una organización biológica extraordinaria.
El día de hoy me gustaría hablar de los órganos mas importantes de nuestro cuerpo y de los cuales no podemos sobrevivir si estos dejan de funcionar correctamente.
Tenemos el cerebro, el cual actúa como el centro de control del cuerpo. Desde aquí se coordinan pensamientos, emociones, movimientos, memoria y funciones automáticas como la respiración, controla el sistema nervioso, regula el ritmo cardiaco, permite razonar, sentir y aprender. Es el director de la orquestra.
El corazón es una bomba poderosa muscular que trabaja sin descanso alguno, es el encargado de bombear la sangre en todo el cuerpo, lleva oxigeno y nutrientes a las células, así como también retira desechos metabólicos, late aproximadamente 100,000 veces al día.
Los pulmones nos permiten respirar y obtener el oxígeno indispensable para la vida. Ellos son responsables del intercambio de gases (oxígeno y dióxido de carbono) por lo que oxigenan la sangre y ayudan a regular el equilibrio ácido-base. Cada inhalación es un acto de supervivencia que pocas veces valoramos.
El hígado es un laboratorio químico interno ya que desintoxica la sangre, produce bilis para la digestión, almacena energía en forma de glucógeno, participa en la síntesis de proteínas. Es silencioso, pero fundamental para mantener el equilibrio interno.
Los riñones funcionan como filtros biológicos. Eliminan desechos a través de la orina, regulan líquidos y electrolitos, mantienen el equilibrio de la presión arterial. En si son guardianes del equilibrio químico del cuerpo.
El páncreas es encargado de regular el azúcar en sangre y producir enzimas que descomponen grasas, carbohidratos y proteínas en el intestino delgado.
Estos órganos no trabajan aislados forman una red perfectamente coordinada. El corazón no podría latir sin la señal del cerebro. Los pulmones no servirían sin la sangre que transporta el oxígeno. El hígado y los riñones limpian lo que las células producen.
En una época donde solemos ignorar nuestro cuerpo hasta que duele, recordar la función de nuestros órganos vitales es un acto de conciencia y gratitud. Cuidarlos no es una opciónes una responsabilidad diaria. Ya que eventualmente el cuerpo nos pasa la factura de todo lo que hacemos con el y lamentablemente en algunos casos cuando nos damos cuenta de como cuidarlo ya es demasiado tarde.
Porque dentro de nosotros, sin aplausos ni descanso, late una sinfonía que nos sostiene.









































