Querido desconocido lector, hoy es como cualquier día, nada cambia en la sala de mi casa, ni en mis libreros; pasé una hora al menos buscando una antología de poesía universal, que presume tener los mejores poemas del siglo veinte, cuando fue editada este no terminaba. No la pude localizar, espero no se encuentre en manos de algún conocido lector al que se la presté en la inocencia de que me la regresaría, tonto de mí. Buscando entre las dobles filas de libros, moviendo pipas, figuritas de barro, hasta una botella de alcohol, (aquí es donde te das cuenta del enorme desorden que hay en los entrepaños de madera de álamo), encontré una edición facsimilar titulada “Mis versos” de Gonzalo L. Carrasco, (2022), editada por primera vez en 1953, en Camargo, Chih., revisada por Miguel Medrano Jáquez.
Como voluta de humo,
se esfuma la vida
y se pierde el recuerdo,
No puedo ignoto lector decirte la página, siendo una edición facsimilar respeta que el original no las tuviera. Instalado desde hace unos días en la nostalgia, buscaba el poema “Fuga de muerte” del poeta Paul Celan, (1920-1970), poeta rumano de origen judío y habla alemana, considerado como el más grande lírico en alemán de la segunda posguerra. El poema de Don Gonzalo, me viene bien, “Vivir”, así nos perdemos en el recuerdo, nos vamos dispersando en la memoria, hasta terminar olvidados por completo.
Nací en un pueblo risueño,
mi madre, así me lo ha contado,
Nunca me contó mi madre nada sobre el pueblo donde nací, tengo un vago recuerdo de él, un templo lleno de zopilotes en lugar de palomas, es todo. Aquí querido lector está mi memoria, se extravía, no tenía la intención de recordar nada, iba al poema de Celan a encontrarme con una lectura exigente (para mi) con la intención de compartir un poco de ella contigo, de ser posible, te dejo aquí tres versos, que por respeto tampoco citaré ninguna edición o página,
Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y en la mañana te bebemos por la tarde
bebemos y bebemos
Espero estés desconocido lector como yo, haciendo tres o cuatro lecturas a los versos anteriores, y como yo, tengas respuestas a preguntas que no habías pensado antes. Te dejo para cerrar este extravío de lecturas los últimos, de Don Gonzalo,
Ellos callan, bajo la loza
todo es silencio y frío;
…
Sin conocimiento
vacíos y sin tino,









































