Primero que nada, amigo lector, le quiero desear un nuevo año 2026 lleno de bendiciones para usted y su familia. Que la salud nunca falte, porque sin ella no podemos seguir adelante. De todo corazón le deseo que sea un año muy productivo, exitoso y con propósito.
Ahora si a la cereza del pastel, este año va a ser clave en el tema político. Si el año pasado usted creía que ya se estaban candidateando algunos perfiles de los diferentes partidos, pues agárrese, porque este año pinta de todo. Va a haber quien busque reflectores haciendo el ridículo en redes sociales; el que ya está en el servicio público y busque algo va a promocionar su trabajo, ¿por qué no? Incluso usted va a poder notar cómo ahora todos son amigos de todos.
Pero ojo aquí, amigo lector, y es donde quiero hacer énfasis: no hay que fanatizarnos ni casarnos con un color. Esto no es la Liga MX y los partidos políticos no son equipos de futbol. Lo que pase en el 2027 va a ser clave para el rumbo de nuestro estado y de México. Y hablando de futbol, ¿será que si tendremos el privilegio de ser anfitriones por tercera vez de un mundial de futbol? Digo por que la FIFA esta depositando toda la confianza en los protocolos de seguridad de nuestro país pero sinceramente ¿nos están dando resultados? Ya veremos como avanza el año y esperemos que la presidente Sheinbaum nos sorprenda.
Regresando al tema electoral del 2027, aquí la clave está en analizar al candidato. No me refiero a lo físico ni a su presentación, sino a su trayectoria y al trabajo realizado, sin importar el partido. Porque ahí le va: votar por el partido sin analizar a los candidatos es votar a ciegas. No todos los partidos tienen a los mejores postores; algunos son nomás de adorno, que van para que vote por el famoso “carro completo”.
No quiero enfatizar el pasado, pero sí quiero hacer mención de que el 2025 fue un año caótico, y lo puede confirmar con las columnas anteriores de un servidor. Me he dado a la tarea de analizar junto con usted, de ver bajo la lupa y mirar más allá del discurso, las situaciones que más han entorpecido el progreso de nuestro país y como sociedad tenemos que ser realistas. El ser realistas también es una forma de ser empáticos entre nosotros mismos, aprendamos del ayer para edificar el hoy y utilicemos el hoy para proyectar hacia el futuro. Hagámonos preguntas como que es lo que necesitamos como ciudadanos, que es lo que teníamos y ya no, cuanto se gasta de mandado hoy y cuanto se gastaba allá por el 2012, en cuanto esta la gasolina hoy y en cuanto estaba ayer, eso mismo nos ayudará a abrir los ojos y decidir de forma libre qué es lo que nuestro municipio necesita, nuestro estado y nuestro país.
Por mi parte, en esta su sección, continuaremos informando con veracidad y con firmeza, con pensamiento crítico y sentido común, porque como siempre lo he dicho, no podemos esperar un país mejor si no tenemos el valor de hacer lo correcto.
Nos leemos con gusto el próximo viernes, aquí en Bajo la Lupa, donde miramos más allá del discurso. Feliz Año Nuevo 2026 le desea su amigo, Isaac Benítez.











































