Un incendio de grandes magnitudes se registró en una vivienda ubicada en la calle Azurita número 50, en el fraccionamiento San Carlos, dejando a una familia sin hogar y con pérdidas materiales totales. El siniestro se originó presuntamente por un corto circuito provocado por un teléfono celular que se encontraba cargando cerca de un sillón.
El propietario del inmueble, identificado como Carlos, sufrió quemaduras de primer grado al intentar rescatar a su menor hija, así como a dos gatos y un perro. Uno de los felinos resultó con quemaduras en una de sus patas y tanto los animales como el hombre fueron auxiliados por los bomberos, quienes les proporcionaron oxígeno para su reanimación.
A pesar del esfuerzo de los vecinos, quienes con mangueras y baldes de agua intentaron sofocar el incendio, las llamas avanzaron rápidamente y consumieron por completo la sala, el comedor, la cocina y causaron severos daños en la estructura de la vivienda.
El padre de familia fue trasladado a un hospital para una mejor valoración médica, tanto por las quemaduras como por presentar problemas de presión arterial derivados del estrés vivido durante el siniestro.
Las autoridades confirmaron que las pérdidas materiales fueron totales, pero destacaron que no se registraron víctimas mortales gracias a la rápida y valiente acción del padre y al apoyo solidario de los vecinos y la oportuna intervención de los cuerpos de emergencia. La familia ahora enfrenta la difícil tarea de empezar de nuevo.










































