Justo en la semana tuve la oportunidad impartir una capacitación a mas de 30 Mujeres emprendedoras y atender a algunos Jóvenes en el proceso de construcción del ecosistema de emprendedor de la región centro sur. y pensaba que el ser emprendedor no es para todos o todas.

Ser emprendedor en México ya es un acto de fe, pero hacerlo en Delicias, Chihuahua, es además una prueba de carácter. Esta no es cualquier tierra: es una tierra que nació del desierto y que se levantó a base de trabajo, visión y terquedad bien entendida.

Delicias no apareció por casualidad. Se construyó con gente que decidió creer donde otros solo veían tierra seca. Por eso aquí emprender es parte de nuestra identidad. Somos vencedores del desierto, y esa mentalidad sigue viva en cada negocio que abre sus puertas, en cada empresa familiar que resiste y en cada emprendedor que se reinventa.

Emprender en Delicias y la región, es entender que nada llega fácil. Aquí se aprende a administrar bien, a cuidar cada peso, a hacer mucho con poco. Se aprende a no rendirse cuando el mercado se pone duro, cuando las ventas bajan o cuando el entorno se vuelve incierto. Porque si nuestros abuelos lograron hacer florecer esta región, ¿cómo no vamos a poder nosotros sacar adelante nuestros proyectos?

Las estadísticas lo confirman: los primeros años son los más duros para cualquier negocio. Muchos proyectos se quedan en el camino no por falta de ganas, sino por falta de estructura, capacitación y adaptación. Y aquí viene la gran oportunidad: hoy tenemos acceso a conocimiento, herramientas y redes que antes no existían.

Innovar no siempre significa tecnología de punta; a veces es mejorar procesos, cambiar la forma de vender, escuchar más al cliente o capacitar mejor a nuestro equipo. Profesionalizar no es perder lo humano del negocio, es fortalecerlo para que dure, crezca y trascienda.

Esta es una invitación a los emprendedores de Delicias y la región: sigamos creyendo, pero también sigamos aprendiendo. Apostemos por capacitarnos, por rodearnos de otros empresarios, por colaborar y por elevar el nivel de nuestras empresas. El futuro no se improvisa, se construye.

Creer es crear, pero sostener lo creado requiere visión, disciplina y evolución constante. Si nuestros antepasados lograron hacer florecer el desierto, hoy nos toca a nosotros hacer florecer nuestras ideas con innovación, profesionalización y propósito.

Porque en Delicias, el espíritu emprendedor no solo resiste… se transforma.

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