Home Opinion El liderazgo que se vive todos los días

El liderazgo que se vive todos los días

0
24

Hay nombres que, cuando se mencionan, obligan a detenernos un momento y a preguntarnos en qué momento estamos como sociedad. Nombres que no pertenecen solo a los libros de historia, sino que siguen dialogando con el presente. Martin Luther King Jr. es uno de ellos. Su voz no solo denunció la injusticia; despertó conciencias, abrió caminos y recordó al mundo que la dignidad humana no se concede: se reconoce y se defiende, todos los días.

Cada 19 de enero se conmemora su legado. No como una fecha lejana ni como un episodio ajeno, sino como un recordatorio vigente de que el liderazgo auténtico nace cuando alguien se atreve a sostener sus principios incluso en contextos adversos. King no solo habló de igualdad; la vivió, la defendió y la sostuvo con acciones, aun cuando ello implicó enfrentar incomprensión, persecución y riesgo personal.

Su historia nos enseña que los grandes cambios no comienzan únicamente en los foros internacionales ni en los discursos memorables, sino en la convicción de que cada persona puede ser agente de cambio. Y esa enseñanza trasciende fronteras: también se expresa en México, en nuestros estados, en nuestras ciudades y en cada comunidad donde alguien decide no ser indiferente.

El liderazgo no siempre se reconoce con aplausos ni titulares. A veces se manifiesta en lo cotidiano: en quien acompaña a otros en momentos difíciles, en quien educa con el ejemplo y enseña a no rendirse. Y con frecuencia lo vemos en nuestros barrios, en nuestras comunidades, cuando una madre de familia se organiza con sus vecinos para mejorar su calle, cuidar el parque o apoyar a una escuela; ahí también se ejerce ese liderazgo que inspira y convoca. Tal vez no hay micrófonos ni reflectores, pero sí constancia, compromiso y una voluntad clara de hacer las cosas mejor. Son acciones sencillas que fortalecen el tejido social y que, sin buscarlo, siembran esperanza.

Ahí es donde el legado de Martin Luther King cobra pleno sentido en nuestra realidad. En la congruencia entre lo que se cree y lo que se hace. En la fortaleza para sostener principios aun cuando el camino no es sencillo. En la convicción de que la justicia, la solidaridad y el respeto pueden abrir paso a una sociedad más equitativa.

El liderazgo que verdaderamente importa no se define por reflectores ni cargos, sino por la capacidad de influir de manera positiva en el entorno. A veces se expresa en decisiones firmes, en acuerdos que construyen, en la disposición de sumar voluntades y tender puentes. Es en esos gestos cotidianos donde se va moldeando el rumbo de una comunidad y donde se fortalece la confianza que permite a una ciudad crecer con sentido y con rumbo.

Recordar a Martin Luther King es también mirarnos a nosotros mismos y preguntarnos qué hacemos, desde nuestro lugar, para contribuir a un entorno más justo. Porque la historia no solo la escriben quienes ocupan los grandes espacios, sino también quienes, desde lo cotidiano, ejercen un liderazgo con conciencia, compromiso y corazón.

Que esta conmemoración nos invite a reconocer el valor de esas voces que, sin buscar protagonismo, hacen la diferencia en su comunidad. Y que nos recuerde que cada acción congruente, por pequeña que parezca, puede convertirse en un paso firme hacia una sociedad más humana. Ante ello, vale la pena preguntarnos:

¿Desde dónde estás ejerciendo hoy tu propio liderazgo?

 

 

Luly González

Mujer, ciudadana y voz pública con propósito.

Autor

NO COMMENTS

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here