Meoqui.- Entre el llanto contenido y el eco de una exigencia de justicia, este día arribaron a su tierra natal los restos de Saúl Alberto Ochoa Pérez, de 39 años, quien será velado por familiares, amigos y una comunidad que aún no logra asimilar la magnitud de la pérdida.
Saúl trabajaba para la empresa Vizsla Silver y fue reportado como desaparecido el pasado 23 de enero junto con otros nueve mineros, desatando semanas de angustia e incertidumbre para sus seres queridos. La confirmación de su muerte llegó desde la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, que informó que fue localizado sin vida en una fosa clandestina en el municipio de Concordia.
La comunidad de Meoqui se une para honrar su memoria y exigir justicia. Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre trabajador, un excelente hijo, padre y amigo, de carácter tranquilo y alejado de los vicios. Su regreso es una oportunidad para despedirlo como merece y clamar por respuestas.













































