La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León abrió una carpeta de investigación luego de que una familia denunciara una presunta intoxicación alimentaria tras consumir pollo de una sucursal de KFC ubicada en el norte de Monterrey.
Los hechos fueron denunciados públicamente el 11 de enero por una mujer identificada en redes sociales como Emily García, quien aseguró que ella, su esposo y dos de sus hijos presentaron síntomas de intoxicación luego de comer pollo adquirido en la sucursal localizada sobre la avenida Solidaridad.
De acuerdo con su testimonio, el pedido fue realizado el 5 de enero a través de una aplicación de entrega a domicilio. Al recibir la comida, notaron que las piezas parecían recalentadas, pero aun así decidieron consumirlas. Al día siguiente, los integrantes de la familia comenzaron a presentar vómito y diarrea.
El fiscal general del estado, Javier Flores, confirmó que ya se realizan las diligencias correspondientes para determinar si los alimentos estaban en mal estado o contaminados. Señaló que la investigación sigue en curso y que se analiza el origen de la presunta intoxicación.






































