El ambiente político ya no se disimula. Se siente, se ve y se respira desde Ciudad Juárez hasta Parral. Hace unos días recorrí la capital del estado y el mensaje es claro: las principales avenidas están tapizadas de espectaculares. Sonrisas, promesas y slogans que hablan de un mejor Chihuahua… aunque en el fondo todos saben que esto apenas es el calentamiento.
Porque en política, el que se mueve antes no siempre gana… pero el que no se mueve, simplemente no existe.
En Ciudad Juárez, la historia se está escribiendo en voz baja. Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez Treviño avanzan en carriles paralelos, con la misma base electoral, pero con estrategias distintas. No hay choque frontal, pero tampoco coincidencias públicas. No se mencionan, no se cruzan… pero se miden. Y en esa aparente calma, se cocina una disputa que puede marcar el rumbo de su partido en el estado.
En la capital, Chihuahua, el juego es más estructurado, pero no menos intenso. Marco Bonilla sigue encabezando las encuestas y administrando su ventaja con disciplina. Sabe que en política no solo se trata de crecer, sino de no cometer errores. Y hasta ahora, ha jugado a eso: a no equivocarse.
Pero detrás de esa aparente calma, el panismo también trae su propia grilla. Gilberto Loya ha apostado por la exposición total, con presencia en todo el estado. Sin embargo, en los pasillos políticos se comenta que la popularidad no siempre se construye con espectaculares. Por su parte, Mario Vázquez ya levantó la mano, y aunque algunos lo ven como perfil de negociación, otros no descartan que termine siendo pieza clave en un reacomodo interno.
Y luego está Daniela Álvarez, quien con una sola declaración logró encender la conversación: negó ser la figura detrás de ciertos espectaculares, pero tampoco cerró la puerta. En política, eso equivale a decir: “no soy… todavía”.
Desde fuera de los partidos, Julián LeBarón empieza a mover la conversación en redes. Un perfil incómodo para muchos, pero que podría capitalizar el hartazgo ciudadano si logra bajar del discurso digital al territorio real.
En el PRI, la baraja también se acomoda. Alex Domínguez y Tony Meléndez han dejado claro que están listos. Este último con algo que hoy vale oro: cercanía auténtica con la gente. Y en tiempos de desconfianza política, eso puede pesar más que cualquier estructura.
En la región centro-sur, el nombre de Jesús Valenciano García se mueve con estrategia. Sin hacer ruido excesivo, pero sin quedarse quieto. Ha sabido construir desde lo local, con una mezcla de experiencia y apertura política poco común. El respaldo de figuras como patricio reyes y Fernando Baeza hasta respaldo por políticos de otros partidos no es casualidad: responde a una lectura clara del momento político en la entidad.
Valenciano sabe que es la oportunidad de integrar de lleno a la región agrícola y darle el valor e importancia en estos momentos como base fundamental de la vida chihuahuense
Y en Parral, el nombre de Alfredo Lozoya comienza a sonar. Un perfil que conoce el terreno, que ya compitió… y que sabe que en política, las segundas oportunidades suelen jugarse con más experiencia y menos ingenuidad.
Pero hay algo que muchos pasan por alto en medio de esta guerra de posicionamientos: Chihuahua no es un solo territorio. Cada región tiene su propia identidad, su geografía, su historia y sus prioridades. No es lo mismo la dinámica fronteriza de Juárez, que el músculo agrícola del centro-sur o la realidad serrana. Y ahí está el verdadero reto para todos los aspirantes.
Porque no basta con aparecer en espectaculares… hay que entender el terreno que se pisa.
Ese es el verdadero plus: quien logre conectar con las necesidades reales de cada municipio, quien entienda lo que su gente vive todos los días, tendrá una ventaja que no se compra con publicidad.
Mientras tanto, la grilla sigue. Los mensajes se mandan sin decirse, las alianzas se tejen en corto y los movimientos se disfrazan de casualidad. Pero en el fondo, todos saben que esto ya empezó.
Y al final, como siempre, será el electorado quien decida. Un electorado que cada vez observa más, cuestiona más… y se equivoca menos.
Porque en Chihuahua, no gana el que más promete… sino el que mejor entiende.
Delicias 93 años De historia y somos parte de ella
Amigos lectores abríguese por que el frío seguirá unos días más en la región.



