…me enamoré de una nativa. Se vestía como una inglesa y su nombre de calle era Josie Bliss. Escribiría en su Confieso que he vivido: “Memorias” (1974), el conocido poeta chileno, Pablo Neruda (1904-1973) quien se llamara Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, hasta finales de 1946 cuando vuelve legal el seudónimo. Neruda cuenta que Josie era extremadamente celosa.

 

A veces, de noche, me despertaba la luz encendida y creía ver una aparición detrás del mosquitero. Era ella, apenas vestida de blanco, blandiendo su largo cuchillo indígena, afilado como una navaja de afeitar,

 

Desconocido lector, el libro de memorias de Neruda lo leí a mediados  de los ochentas, poco antes que la “Residencia en la Tierra” (1973), el poema de la pagina 65, de mi edición de Six Barral de 1986, “Tango del Viudo”

 

Oh Maligna, ya habrás hallado la carta, ya habrás llorado de furia,

y habrás insultado el recuerdo de mi madre

ya habrás bebido sola, solitaria, el té del atardecer

mirando mis viejos zapatos vacíos para siempre

 

Lector tú que eres “sabio en amores” (verso de “Lucia”, 1971, de Joan Manuel Serrat), entenderás la extraña sensación para un joven lector, sobre el amor apasionado, desmesurado, único. El poema me emocionó hasta las lágrimas y el valor de Pablo de abandonar todo para irse, dejando atrás a Josie a quien amaba, hacer de esa materia gris (para mi entendimiento) uno de los poemas (otra vez para mi saber) más grandes en la literatura en español,

 

Enterrado junto al cocotero hallarás más tarde

el cuchillo que escondí allí por temor de que me mataras,

y ahora repentinamente quisiera oler su acero de cocina

acostumbrado al peso de tu mano y al brillo de tu pie:

bajo la humedad de la tierra, entre las sordas raíces,

de los lenguajes humanos el pobre sólo sabría tu nombre,

 

Neruda empezó el poema en la cubierta del barco en el Golfo de Bengala, que lo llevaría de Rangún (Birmania) a Colombo (Ceilán, actualmente Sri Lanka), eran finales de la década de los veintes cuando el poeta trabaja en el servicio exterior de Chile. Hay mucho que pensar sobre el poema, mucho sobre la vida en Asia de Neruda, espero estas pocas referencias desconocido lector te den animo para leer el poema completo, tal vez con suerte te apropies de la dimensión del amor entre dos seres poco comunes,

 

cuántas veces entregaría este coro de sombras que poseo,

y el ruido de espaldas inútiles que se oye en mi alma,

y la paloma de sangre que está solitaria en mi frente

llamando cosas desaparecidas, seres desaparecidos,

substancias extrañamente inseparables y perdidas.

 

Aun se me sale el corazón del pecho, pienso en lo que poseo, ¿qué daría a cambio de recuperar cosas desaparecidas, seres desaparecidos? Una taza de café que nunca se sirvió, el omelet que se quedó frío en un recipiente de plástico, abrazos que nadie tuvo el valor de entregar, puertas entre abiertas y entre cerradas en medio de despedidas inusuales, cobardías, la suma de todo, sus restas, todas las oscuridades con sus mentiras, cuchillos, el viento del mar gigante, saber que no puedo, no tengo esa estatura.

 

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