Todavía no termina el primer mes del 2026 y la agenda política ya nos ha dado material de sobra, desde los grandes movimientos en la política internacional hasta los reacomodos que, poco a poco, se empiezan a notar en lo local.
En el ámbito local, esta semana circuló una imagen que generó revuelo en la región centro-sur del estado. Se trata de una fotografía publicada en redes sociales por el exsenador plurinominal Omar Holguín, identificado abiertamente con el obradorismo, en la que aparece posando junto a Eliseo Compeán, exdiputado local, federal y exalcalde de Delicias, militante histórico del PAN. El mensaje no pasó desapercibido, Holguín destacó que sostuvo “una amplia y amena plática” con Compeán y remató afirmando que estaban listos para trabajar en conjunto por Delicias y por todo Chihuahua.
El detalle, sin embargo, no está en la foto, sino en el impacto que tuvo la publicación. Al analizar las reacciones, los números hablan por sí solos, cerca del 37 % de las interacciones fueron “Me divierte”, un indicador que, en una publicación de carácter político, difícilmente puede interpretarse como algo positivo. Más bien, refleja burla, sarcasmo o incredulidad por parte de los espectadores. A esto se suman comentarios visibles abiertamente negativos, cargados de ataques directos, descalificaciones y una narrativa recurrente de corrupción y oportunismo político.
Y es que tampoco se trata de un perfil político con buena reputación. Incluso en su antiguo partido, Compean no era bien visto, particularmente por sus dos gestiones como alcalde, etapas que dejaron más cuestionamientos que resultados y que aún pesan en la memoria colectiva de los Delicienses.
Una vez más, el llamado “partido de la transformación” parece confirmar que su estrategia sigue siendo recorrer el país recogiendo personajes desgastados de otros partidos, aunque su discurso insista en que son “diferentes”. La pregunta es inevitable, ¿diferentes en qué sentido?
Llama la atención, además, que la publicación también fue criticada por simpatizantes de Morena, inconformes con la constante migración de ex panistas al movimiento. Entre decenas de comentarios negativos, hubo uno que destacó a favor, el del ciudadano Carlos Lozoya, originario del Pueblo Tradicional de Rosales, quien reaccionó con emojis aprobando la “gran noticia”. Cabe señalar que Lozoya también es ex panista y que, en cuestión de meses, pasó a iniciar con el pie izquierdo y formarse en la fila de quienes buscan competir rumbo al 2027 pero ya no por Acción Nacional si no por Morena.
Amigo lector, le preguntó, ¿usted está de acuerdo con qué perfiles migren de partidos? ¿Como lo interpreta usted esa clase de movimientos? Se lo dejo de tarea.
En el plano estatal, los nombres para la contienda llevan tiempo sonando, aunque no hay definiciones claras ni herederos visibles. Por Morena siguen apareciendo Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez; mientras que, por Acción Nacional, Marco Bonilla se mantiene como actor principal, aun después de los llamados de atención de la gobernadora por la promoción anticipada de funcionarios estatales y del propio alcalde. El tablero político se agitó aún más tras las declaraciones del dirigente estatal del PRI y diputado federal, Alejandro Domínguez, quien afirmó que el PAN necesita al PRI para ganar una elección y que lo peor que le podría pasar al tricolor sería no ir en alianza y perder. Las redes sociales se llenaron de muestras de apoyo hacia el dirigente priista, pero también generaron un evidente malestar en el panismo estatal, que tomó el mensaje más como una afrenta personal que como una declaración institucional.
A día de hoy, el panorama rumbo al 2027 sigue siendo completamente incierto. No hay candidatos definidos, existen desacuerdos en torno a las coaliciones y, además, en el Congreso de la Unión ya se perciben fisuras, con el PT y el Partido Verde marcando distancia de Morena y comenzando a mostrar señales de ruptura.
Aquí la pregunta obligada para usted, amigo lector, es clara, ¿veremos a todos los partidos compitiendo en solitario?, ¿se mantendrá la alianza anterior?, ¿o seremos testigos del surgimiento de nuevas coaliciones?
Lo único seguro es que se avecina una elección sumamente competitiva. Números contra trabajo, así, al menos, la definiría yo.
Ya sabe que aquí, en Bajo la lupa, la información es verídica, con sustento y, sobre todo, más allá del discurso.










































